Cinefilia 101

¿Qué cine ver cuando se quiere ver cine? ¿Qué películas conocer o descubrir cuando se tiene una pasión por el cine como arte, como fenómeno social, como uno de los grandes medios artísticos de los últimos cien (y más) años o como creador de infinitas referencias de la cultura popular mundial del último siglo?

¿Qué películas son alimento básico de la cinefilia? ¿cuáles son los filmes que para el ejercicio de la crítica fílmica resultan referencias ineludibles y necesarias?

Como muchos, creo que estos son los mejores tiempos que la cinefilia ha podido vivir. Cantidades inimaginables de material cinematográfico al alcance, muchas veces, de unos cuantos clicks. Plataformas de consumo legal como Netflix o iTunes, la proliferación de tiendas especializadas con catálogos amplios y productos importados o de colección y la innegable existencia de miles de sitios con películas disponibles a través de archivos torrent que son compartidas directamente entre usuarios, hacen más fácil que nunca el poder conocer y ver cintas que 15 años atrás requerían la búsqueda insaciable de la edición en DVD de ciertos títulos en unos cuantos países, el constante monitoreo de las retrospectivas y programas especiales de foros, cinetecas y cineclubes, la obligada visita al Chopo o la aceptación de que ciertos filmes eran prácticamente imposibles de conseguir, y claro, eran todos esos que aparecían en casi cualquier lista de Las películas que hay que ver antes de morir.

En sus primeros años, mi cinefilia tuvo que ser alimentada por incontables visitas al Videocentro y a un videoclub Zafra (que en esa época contaba con un extraodinario catálogo de cine no-comercial), para después continuar en las salas de la Cineteca Nacional, la Filmoteca de la UNAM y hasta los tradicionales domingos de CineClub en la Casa del Lago en Chapultepec.

En aquellos preparatorianos y universitarios años, por cada película ‘nueva’ que veía en cartelera, me proponía ver algo ‘viejito’, a como fuera lugar y sin importar a donde tuviera que ir a buscarlo o verlo. Este era un ejercicio hecho varias veces a la semana.

Corte a…

Interior. Twitter. Present Day.

Miguel Cane (@AliasCane en twitter) es crítico de cine de Milenio. En las últimas semanas, Miguel ha tomado como proyecto casi personal el recomendarle alternativas interesantes para su formación cinematográfica a Andrés (@AndresOlasToro), joven estudiante que ha manifestado un entusiasta y sincero interés por querer llegar a ser crítico de cine.

No hay caminos, fórmulas o programas fáciles o comprobados para esta labor más que la curiosidad cinéfila y las ganas de ver cuanta película sea posible conseguir. Pero cuando se habla de la intención de sumergirse y profundizar en las propuestas del arte cinematográfico, la experiencia indica que no hay nada como ir a lo básico, a los verdaderos artistas que cambiaron o redefinieron la historia del cine, de cómo contar historias, de cómo presentarlas, cómo asomarse a sus personajes o cómo conectar con su público, cómo desarrollar una historia o cómo mejor contarla sin pensar en limitaciones de ningún tipo, y que para ello se necesita escapar de la asfixiante presión de la saturante cartelera actual que bien daría para mantener a cualquiera ocupado viendo sólo estrenos .

Cuenta la leyenda que en un intento desesperado de Miguel por hacer que Andrés pensara en algo más que en Harry Potter esta semana, le recomendó ver ‘¿Quién le teme a Virginia Wolf?’, obra mayor de Mike Nichols.

Consta en Twitter que Andrés disfrutó el descubrimiento. Pero a la mañana siguiente, ya andaba entreteniéndose pensando en la filmografía de Burton y calificando cual sería su última película valiosa.

Así, más o menos, dio inicio esta mañana una conversación que se convertiría en una apasionada, poco estructurada, libre y diversa lista de recomendaciones de 3 críticos de cine en activo respecto qué es lo que consideramos desde nuestros particulares puntos de vista y experiencia viendo películas como trabajo, los directores y títulos (esto último una aportación de Ernesto Diezmartinez – @diezmartinez) a los que ‘de haber sabido’, creemos hubiéramos tenido que salir corriendo a ver en los primeros años de nuestra formación cinéfila o de nuestra labor profesional.

La lista la hemos bautizado como Cinefilia101. Clase abierta de recomendaciones varias para interesados en ver buen cine.

A continuación, una breve recreación de cómo nació la lista; seguida de las aportaciones de cada uno de los participantes. Esperamos que la disfruten, y si es de su interés, que se den a la tarea de visitar tantos nombres o títulos como les sea posible. Si les gusta el cine, no se van a arrepentir.

– @AliasCane:

@aguilararturo @AndresOlasToro Ya le supliqué que vea cosas anteriores a 1970. Medio hace                            caso. Vio “Who’s Afraid of Virginia Woolf?”

 – @AguilarArturo:

@AliasCane hay que hacer el esfuerzo. No (siempre) Burton, ni Harry, ni Batmans. Mejor Wilder                         y Lubitsch.

@AliasCane:

¡ Truffaut y Resnais!

Quisiera estar ahí cuando @AndresOlasToro viera por primera vez “La Nuit Americaine”                                       (Truffaut).

– @AguilarArturo:

uuufff… la volví a ver hace como 3 meses. qué retrato de amor al cine.

… y así siguió todo ya echados a andar.

Miguel Cane (@AliasCane)

RENOIR y CRONENBERG!

¡Polanski y Wajda!

¡Y Visconti y Fellini! ¡y BERGMAN!

KUBRICK Y LANG Y DREYER Y STANLEY DONEN!!!

¡¡Y LINA WERTMULLER y LILIANA CAVANI y NAGISA OSHIMA!!! ¡¡¡Y BLAKE EDWARDS!!!

¡DAVID LEAN! Y DAVID LYNCH!!!!

¡¡JANE CAMPION Y GEORGE CUKOR!! (En MixUp “the women” a 40 pesos!)

¡¡Y ALMODÓVAR Y GARCÍA BERLANGA!!

¡¡¡Y TONY RICHARDSON Y KAREL REISZ!!!

¡Ken Russell y Joseph Losey!

“OZON! SCHÖNDLROFF! ARTHUR PENN! SCORSESE!!!”

¡ESPLENDOR EN LA HIERBA! Y BOB FOSSE! ¡BOB FOSSE!!!!

¡ DONALD CAMMELL! ¡NICOLAS ROEG! ¡SAMUEL FULLEEEER!

¡Y ALTMAN, M*A*S*H, Nashville!

JOHN WATERS y ERIC ROHMER y DORIS DORRIE!!!

Carlos Enrique Taboada, Jaime Humberto Hermosillo, Luis Alcoriza!!!!

WILLIAM WYLER Y JONATHAN GLAZER y LARS VON TRIER y FASSBINDEEEER!!!!

Y Terence Young! Y Robert Wise y Haneke!

Arturo (o sea, yo)

¡ Herzog y Hitchcock !

¡ Antonioni, De Sica y Rossellini !

¡¡ y KUROSAWA y TARKOVSKI !!

¡¡ KIAROSTAMI y CHAPLIN !!

¡¡ David Lean y Kieslowski !!

¡¡ Y BUÑUEL Y ALEJANDRO GALINDO !!

títulos: El Apartamento, Rashomon y Strangers on a train.

¡¡ KUBRICK !!

¡Majid Majidi!

títulos: El Dr. Mabuse (y El Testamento del Dr. Mabuse) y 2001, Odisea del Espacio.

títulos: In the mood for love y 2046.

¡¡ y WONG KAR WAI y ZHANG YIMOU !!

títulos: Taxi Driver y Stalker.

Ernesto DiezMartinez (@Diezmartinez), crítico de cine en Reforma, fue quien contribuyó con la idea de la serie Títulos.

Títulos: Los 400 Golpes y Mi Tío de América.

La Gran Ilusión y Scanners.

Patrulla Infernal, M, Ordet y Cantando Bajo la Lluvia.

La Naranja Mecánica.

Lawrence de Arabia y Una Historia Sencilla.

El Piano e Historia de Filadelfia.

Breve encuentro y El Aficionado.

Matador (cuendo llegue a los 21) y Bienvenido Mr. Marshall.

A Taste of Honey y La Amante del Teniente Francés.

Viridiana y Una Familia de Tantas.

Filme de Amor y de Anarquía, Portero de Noche, El Imperio de los Sentidos (cuando cumplas 21) y La Fiesta Inolvidable.

Ikiru y Solaris.

El Gatopardo, 8 1/2 y Fresas Silvestres.

Crónica de un Amor, Ladrón de Bicicletas y Viaje a Italia.

Los Demonios y El Sirviente.

El Bebé de Rosemary y Kanal.

Aguirre la Ira de Dios y Los 39 Escalones.

El Hombre Elefante

Haisrpay, La Inglesa y el Duque y Las Flores del Cerezo

Swimming Pool, El Tambor de Hojalata, Bonnie y Clyde y La Edad de la Inocencia.

Título de Altman: McCabe y Mrs. Miller

El Satánico Dr. No, Amor Sin Barreras y El Listón Blanco.

Adriana Fernández (@adriana99), también crítica de cine en Reforma, aportó algunos nombres más.

John Huston y Elia Kazan!

El Indio Fernández, Julio Bracho y nuestro Ed Wood: Juan Orol

FICG, día por día

Al terminar el Festival Internacional de Cine de Morelia, en octubre del año pasado, me dí a la tarea de reunir en una sola entrada del blog todos los tuits que había publicado sobre las películas que pude ver.

Confieso que no se me ocurrió hacer ese compendio sino hasta que ya casi iba a concluir el festival (de hecho lo publiqué un par de días después de que este acabara), a manera de práctico y sencillo resumen de todo lo que había visto y las reacciones provocadas (y tuiteadas) muchas veces aún en la sala o minutos después de salir de esta. Se llamó El FICM a tuitazos.

Este año, al llegar al Festival Internacional de Cine en Guadalajara, fue Ernesto Diezmartinez (crítico de cine en el diario Reforma y otros medios. @Diezmartinez en twitter) a través de su blog (muy recomendable por cierto, visítenlo aquí) quien puso el ejemplo y lo llevo a una nueva dinámica anunciando que compartiría en dicho espacio las impresiones de los filmes que viera, actualizándolo durante el festival.

La entrada se titula Guadalajara 2011: impresiones estrelladas. Me resultó particularmente interesante la sencilla y clara propuesta de calificación para las películas vistas. A continuación reproduzco parte del texto en cuestión.

“La calificación es simple: positiva, de uno (*) a cuatro asteriscos (****); negativa, de una (+) a dos cruces (++); una H si fue “huída” (es decir, si de plano me salí del cine despavorido).”

Sin temor a que más de uno levante el dedo flamígero e inquisidor y me acuse de andar retomando las ideas de los colegas, la verdad es que me pareció particularmente útil su ranking. Tanto que dando todo el crédito de la idea a Ernesto, tomaré prestada la iniciativa para el mismo efecto: compartir a lo largo del festival lo que vaya viendo y lo que estas cintas me provoquen.

EXTRA. Como parte de mis constantes ejercicios, intentos y locuras respecto a utilizar nuevos formatos y plataformas de presentación de contenido, sumé a la cobertura de esta edición del FICG la idea de breves video-comentarios hechos con el iphone y subidos inmediatamente a las redes sociales. Estas cápsulas también las iré subiendo a mi canal en YouTube, así que si les interesa ver esa parte multimedia, complementaria de la cobertura que hago para Reporte Índigo y Rolling Stone México pueden visitar el canal aquí.

PREVIAS (cintas del Festival que había podido ver previamente)

Jean Gentil: Contemplativa cinta sobre la profunda soledad de un hombre. (**)

Tropa de Elite 2: Cinta de acción que no le pide nada a un estreno hollywoodense. Además, se atreve a hacer una radiografía inteligente y profunda de la justicia, la política y la corrupción en Río de Janeiro. (***)

Post mortem: Aunque posterior en su realización, podría verse como una interesante precuela de Tony manera, ambas cintas de Larraín de notable manufactura y profundidad alrededor de personajes que viven y asimilan de modo distinto la realidad que los rodea (la dictadura militar chilena, el después y el antes). (***)

El Premio: Paula Markovitch se asoma a los años de la dictadura militar argentina a través de los ojos de una niña. Poderoso y emotivo filme. Gran debut como realizadora.  (***)

El Cielo Abierto: Interesante documental que pone la mirada en la injusticia y la impunidad que rodearon el trágico asesinato de Monseñor Arnufo Romero en El salvador en los 70s tras buscar apoyar a los menos favorecidos.  (**)

VIERNES

Burros: Viaje redondo (emocional y físico) de un niño tras tener que dejar su casa (en Guerrero en los 40s). Muy buena manufactura.

– Los toques metafísicos y de espiritismo no resultan locuras innecesarias… sencilla y sin pretensiones, una buena película. (***)

Flor de Fango: tenía intenciones de film noir con toques Lolitescos. Pero se pierde en su falta de dirección y ritmo. (+)

Videocomentarios a estas 2 primeras películas, aquí.

El gerente de recursos humanos: Interesante tragicomedia israelí que no logra amarrar sus intenciones y patina un poco hacia el final. (*)

SÁBADO

El Efecto Tequila: Si dijera que El Efecto Tequila es el ‘Wall Street 2 – región 4’ mentiría. Es aún más fallida. Además pretende ser ‘aleccionadora’ o algo así. Eso sí, buena producción y diseño. (+)

.56%: más allá de preferencias ideológicas/partidistas es un interesante documental sobre nuestra historia reciente y la elección de 2006. Si nos quedamos con su retrato de diversidad argumentativa social y no con su carismático/polémico/antipático personaje central (Andres Manuel López Obrador, según se vea), deja mucho para reflexionar. (**)

Chico y Rita: de Fernando Trueba, hermosa historia de amor en clave de jazz y bolero con mucho sabor a Cuba. (***)

DOMINGO

Reacciones Adversas: El retrato psicótico-neurótico-introspectivo-paranoico que nunca logró “This is not a movie”, sí se puede ver en “Reacciones Adversas”. Pero no llega muy lejos. Rescatable su manufactura visual. (+)

Los Inadaptados: La Insoportable Levedad del Cine Nacional. (+)

También la lluvia: Profunda cinta sobre el cine, la injusticia y mucho más. Película dentro de una película con diversos niveles de lectura. Una nueva joya de Iciar Bollaín. (***) videocomentario, acá.

La cueva de los sueños olvidados: Werner Herzog hace película 3D. Y con el más inteligente uso visto en el cine de esta herramienta digital nos lleva a las cuevas de Chauvet en el sur francés, donde se encuentran las pinturas rupestres más viejas que se conozcan y cuyo nivel de detalle y estudio dan para horas de imaginación, filosofía y para maravillarse por el ser humano. Peliculón. (****) videocomentario aquí.

Nostalgia de la Luz: El chileno Patricio Guzmán conecta la astronomía y la arqueología como actividades que buscan respuestas con un emotivo retrato sobre la memoria y el pasado con una intensa y dolorosa mirada a la historia chilena de hace algunas décadas. Será un clásico. (****)

LUNES

Años Después: de Laura Gardós. Básicamente, manual de dirección y guión sin sentido. #FICG26 #noesdedios salir de la cama para esto.

“Ni los franquistas se atrevían a hacer estas películas”, me dijo Carlos Bonfil (crítico de cine de La Jornada) sobre “Años Después” al terminar la función… Más de acuerdo no podría estar. (++)

El Dedo: Inteligente comedia sobre un Dedo que se convierte en candidato y gana unas elecciones en Argentina en 1983. De una notable profundidad social sin ser pesado. Acá el videocomentario.  (**)

Agnus Dei, Cordero de Dios: De Alejandra Sánchez. Poderoso documental sobre una víctima de pederastia (ysu católica familia) que confronta a su agresor varios años después.

Denuncia frontal, profundamente humana y que expone la innegable impunidad de la iglesia solapada por un sistema. De estreno ¡NECESARIO! (***)

MARTES

El Asalto al Cine: un entretenido e inteligente thriller que tiene profundos personajes. Quizás un poco largo pero de buena manufactura. Película redonda en todo el sentido. Hasta que nos tocó levantarnos temprano para ver algo que valiera la desmañanada. Bien por El Asalto al Cine de Iria Gómez. (***)

Aquí Entre Nos: de Patricia Martínez. comedia de enredos sin muchas pretensiones que funciona bien. a secas. A ‘Aquí Entre Nos’ seguro le irá bien cuando llegue a cines… nada nuevo, pero al menos no es insufrible como Te Presento a Laura. (*)

La Vigilia: intenta ser un juego d gato y ratón en que los protagónicos intercambian posiciones. Se pierde por una pésima dirección. En La Vigilia, a sus personajes les sobran diálogos y les faltan motivaciones reales para hacerlos creíbles. Un absurdo d historia y escenas. (+)

En 80 Días: Inteligente retrato social y humano sobre la ruptura de convenciones sociales y la asimilación de nuevas formas de convivencia social desde la mirada tradicional de comunidades ciertamente conservadoras. Muy inteligente y bien narrada. Sin concesiones, el tema del lesbianismo entre mujeres de 70 años es tocado seria y naturalmente. (***) Videocomentario, acá.

ESPECIAL VIDEO: Las 2 caras del sacerdocio.

ESPECIAL VIDEO: Sobre las películas mexicanas en competencia (actualización/2ª entrega).

MIÉRCOLES

Alejandro Colunga, fogonero del delirio: El documental sobre Colunga resulta muy atractivo. Justo retrato de un artista que expone la mexicaneidad en el arte contemporáneo.

Doble invitación. A descubrir a un gran artista a través de un documental que se atreve a intentar emular esos universos artísticos. (**) videocomentario acá.

José y Pilar: documental sobre la profunda simbiosis sentimental, emocional, profesional e intelectual entre José Saramago y Pilar del Río.

Acompañamos el proceso de realización de El Viaje del Elefante, su desgastante vida, sus compromisos, sus viajes, su manera de trabajar.

Es increíble y emotivo, ver el nivel de entendimiento mental y emocional que tenían Saramago y Pilar del Río. Un equipo perfecto. literal. (***)

(Les comparto el texto que publiqué en @Reporte_Indigo tras la muerte de este escritor: Adiós al gran Saramago http://t.co/pCog7Hb)

JUEVES

El lugar más pequeño: documental sobre un pueblo y los recuerdos de los sobrevivientes de la guerra civil en El Salvador. Algo largo pero muy elegante en su narrativa. (**)

Morir de Pie: Asimilando la gran historia retratada en Morir de Pie. Gran documental. #FICG26 una ejemplar y valiente historia de vida y de amor. (***)

VIERNES

Resumen del palmarés y comentario a las cintas ganadoras del #FICG26, aquí.

Fin del festival.

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Criticando la crítica de cine en México

Hace algunos años, quizás 4, no recuerdo si fue para Excélsior, El Universal o algún otro medio, había preparado un breve ensayo sobre mi visión de la actualidad de la crítica de cine en México.

Les comparto este personal texto inédito tal y como se escribió en esa época algo cercana.

Criticando la crítica de cine en México

Por Arturo Aguilar

Tal y como se vive actualmente, la crítica cinematográfica en México no goza de un reconocimiento social definido ni de un espacio importante dentro del ejercicio periodístico actual, de hecho, en la sociedad no se le otorga el reconocimiento de una actividad profesional tan seria como cualquier otra. Una de las bromas que mejor definen esta situación es lo que le ha pasado a cada uno de aquellos que de una forma u otra, desde tal plataforma pública o atalaya virtual, se han (o hemos) dedicado a este singular oficio y se atreven a decirlo públicamente, a lo que como respuesta  se obtiene la eterna frase de familiares y amigos: “no, en serio… ¿a qué te dedicas?”, “¿y no trabajas?”, “¿de qué vives?”.

El espacio y el tiempo mexicano nunca se han prestado para trascender internacionalmente revolucionando teorías o formas de apreciación como lo hiciera Andre Bazin, Truffaut, Godard, Rohmer y demás miembros de Cahiers Du Cinema en sus inicios con el cine de autor, ni mucho menos los estudios postmodernos de la teoría de David Bordwel y Noel Carrol en Estados Unidos pasando por el estructuralismo, teoría del aparato, del constructivismo, posición del sujeto, etc.

El rol de la crítica (históricamente) ha sido: el de acercar el producto fílmico a un público amplio a través de la interpretación de los mensajes, intenciones y propuestas inmersos en las estructuras narrativas, formales o dramáticas; enmarcando una temática o estilo en géneros y en otros filmes que pueden resultar referencia o interesantes para el mismo público potencial; despertando cierta pasión/morbo cultural alrededor de una obra que da para la dicusión/reflexión; “ayudándo” al espectador a disfrutar más de una película al compartir elementos de utilidad para la mejor comprensión, y por lo tanto divertimento, de la experiencia de ir al cine.

Así se ha hecho también en México desde la llegada del cinematógrafo, desde los tiempos de la crítica de cine de Alfonso Reyes y Martin Luis Guzmán hasta la de Daniela Michel, Gustavo García, Leonardo Garcia Tsao y varios más.

En las más recientes generaciones (al menos la última década y media), esta concepción de la crítica comienza a desaparecer y a ser vista por el espectador como un sencillo ejercicio de decir lo que al ‘crítico’ le gusta y lo que no (desvirtuado por la proliferación de reseñistas-cinéfilos de blog y críticos de sección de espectáculos), nunca proponiendo y siempre condenando a las películas. Trabajo perfecto del que simplemente va a ver películas sin considerar la obvia necesidad de un respaldo académico y teórico (sin menospreciar que lo práctico, ver cine, es lo primordial) en el estudio del cine, arte, literatura, cultura general y que es un trabajo que requiere el mismo compromiso profesional que el de un analista político, analista de finanzas o un especialista en temas de tecnología.

Esto provoca, sin duda, un menosprecio y dificulta el trabajo de la generación más joven de críticos que trata de abrirse espacio y de retomar la antigua actitud de hablar y compartir en el momento adecuado para el lector de cada tipo de publicación, algo interesante que está o estará en el cine. Iniciar una conversación, provocar un interés. No descalificar o santificar por gusto o por el primer chiste imaginable.

La profesión busca encontrar su espacio propio, separado del showbiz (tan claro como reconocer la diferencia en artículos de cine que hay en TV Guide y Film Comment o TVyNovelas y la desparecida DICINE) y más apegada al valor cultural intrínseco en cada filme. (OJO! sin menospreciar el valor que como productos de la cultura oop han tenido tantos filmes en las últimas 3 décadas. Referencias obligatorias en el imaginario colectivo cinéfilo. ejem, Star Wars o Volver al Futuro, Terminator y Love Actually)

Por desgracia, actualmente el lector promedio de medios de México no diferencia a aquellos que sólo son reporteros de cine de los que van más allá, los que por sus propuestas y por su labor son verdaderos críticos de cine (es como confundir la labor de Pauline Kael, Gavin Smith o Anthony Scott, por mencionar algunos, con un reportero de Teen Magazine. En México se pueden dar nombres y apellidos para ambos lados de la comparación, y vaya que los hay).

Por experiencia propia, no han sido pocos los editores, reporteros o columnistas de periódicos que he escuchado manifestar abiertamente su preferencia por publicar algo positivo y atractivo sobre una cinta, si esto ayudará al medio (o a la persona) a realizar más entrevistas con viajes pagados por las distribuidoras, que a considerar si el lector podría verse beneficiado por la recomendación, si algo se le estaría dejando de valor, de interés. Están a la vista de todos.

Parte de esta observación se debe a que en el medio mexicano, el ejercicio de la crítica de cine no siempre se ve ejercido por profesionales o gente preparada (no hay como tal, una formación académica), sino que, desafortunadamente, el número de “críticos” espontáneos es cada vez mayor. Desde reporteros de espectáculos que por igual hacen críticas de películas que cubren conciertos u obras de teatro a editores de revistas o websites más preocupados por quedar bien con las empresas distribuidoras (Columbia, Universal, 20th Century Fox, etc) que con el público que los lee o con la cinematografía, encontrándonos así reseñas que elogian una película por el hecho de haber sido invitados a un junket (prioridad de muchos reporteros para sentirse parte del medio y que los limita a tener que hablar bien de lo que sea que hayan sido invitados a ver con todos los gastos pagados a Los Ángeles o San Francisco o donde sea, so pena de no volver a ser incluído en la mágica lista de invitados) y no por su verdadero valor como producto cinematográfico o por tener algo de interés para el lector donde publiques.

Pocos y muy ubicados están los oasis donde se puede leer crítica de cine seria en México. Ahí está Carlos Bonfil en La Jornada, Gustavo García en Canal Once, Fernanda Solorzano en Letras Libres, Ernesto Diezmartinez y Rafael Aviña en Reforma, Jorge Ayala Blanco en El Financiero.

El crítico de cine en México por lo tanto tiene varias responsabilidades: desmitificar su labor como si se tratara simplemente de elogiar o desacreditar películas, sino ser un cómplice del espectador en su disfrute cinematográfico; hacerse del reconocimiento periodístico necesario a su profesión, ser filtro y canal para llevar la información que él recibe y busca de otros medios importantes (y a los que no se tiene fácil acceso en México o no son de regular consumo entre los cinéfilos, como leer cada edición de Cahiers Du Cinema, Sight & Sound, Film Comment, etc.) hacia el cinéfilo regular.

Llamémosle una acción de divulgación cinematográfica. Así lo veo yo.

Mientras en Estados Unidos o Europa el lector de críticas de cine tiene cierta costumbre por el consumo de este tipo de material periodístico o conoce/ubica a los especialistas de cine en los medios más importantes, al lector mexicano hay que acompañarlo en este proceso de comprender lo que se le va a decir, apoyándolo con material que se asimiló de otros medios y compartiéndolo, para que a su vez, el dialogo entre crítico y lector pueda estar en el mismo nivel y no termine en un monólogo por parte del que escribe y donde el que lee no entienda de qué se le habla. La eterna intención de muchos críticos por dejar claro que ellos “saben” más o han visto más cine. Tú estás allá, yo estoy acá.

De este modo, y a diferencia de la especialización y reconocimiento que la crítica de cine tiene en Estados Unidos (tan atrás como lo hecho por James Agee o tan actual como los trabajos en teoría cinematográfica de David Bordwell) y en Europa (comenzando por la apasionada tradición de cinecrítica de La Nueva Ola Francesa y su teoría del autor) gracias a la creación de lugares especializados y centros de formación y estudio de esta disciplina, la realidad mexicana carece de, por lo menos, una maestría (M.D.) en estudios cinematográficos que no sean en realización o filmmaking, dejando a aquellos interesados en el profesional y necesario quehacer de la crítica, análisis y estudio teórico y académico, a merced de la formación empírica, los estudios en el extranjero y la necesidad de asimilar todo producto cinematográfico, visual o literario, que llegue a sus manos.

Históricamente, la crítica de cine mexicana ha contado con importantes y reconocidas personalidades que han hecho posible que perdure esta actividad, desde Fósforo o Emilio García Riera, gran crítico e historiador del cine mexicano, hasta la labor de Jorge Ayala Blanco o Leonardo García Tsao, quienes han colaborado en publicaciones internacionales como Sight & Sound o Film Comment.

En los años más reciente, la labor de críticos como Rafael Aviña, Carlos Bonfil, Jorge Ayala Blanco, José Xavier Návar, Daniela Michel y unos pocos más, marcan la pauta dentro de la crítica en México con estilos y visiones tan diversas como el gusto cinematográfico, lo que permite al espectador comparar puntos de vista, comentarios y hacer de su lectura en materia de cine, una experiencia formativa que lo provee de elementos que le ayuden a una mejor asimilación y disfrute del fenómeno de ver una película. Son ellos, algunos de los personajes más consolidados y sólidos de la crítica cinematográfica.

En parte por el desarrollo tecnológico que permite que cualquier persona tenga al alcance de un click reseñas y analisis de todo el mundo sobre tal o cual filme, las nuevas generaciones de críticos en México deben proponer una relación horizontal entre el crítico y el lector, un trato de iguales donde aquel que por su labor profesional ha acumulado mayor conocimientos y referencias cinematográficas se compromete y gusta de compartir esos elementos para que el cinéfilo no dedicado a esto pueda disfrutar de mejor manera la experiencia de ir al cine y de observar y analizar una película. No hay sensei y pequeño saltamontes. Simplemente dos apasionados de lo mismo, uno de ellos, con la labor de iniciar la reflexión o discusión de una película, desde las lineas de un diario, de una revista, las imágenes de un programa televisivo o los pixeles de una página de internet.

Para ejemplificar la diversidad de “críticas de cine” que hay en México, sirve mencionar algunas rarezas de nuestro medio. Gran parte de los que se llaman a si mismos críticos de cine no leen a otros críticos, de hecho, no saben ubicar cuáles son los diversos medios que ofrecen un contenido en materia de cine que sea de verdadera importancia y de valor cultural. Así pues, para el crítico, el fin de semana no significa descansar en casa o no hacer nada, es sólo otra clara oportunidad para ir un poco más al cine o ver en televisión algunas nuevas o viejas cintas.

Como dice Carlos Bonfil, uno de los más importantes críticos en México “hay críticas de festival, de cocktail, de premieres, de farándula, pero muy poca de esta crítica es comprometida con el lector”. Las más de las veces, la crítica se mece en dos polos opuestos que en nada ayudan al espectador. O se trata de reseñas más preocupadas por quedar bien con los directores, productores y/o distribuidores que con el público o se trata de no añadir nada nuevo y solo decir si una película le gustó o no al crítico en cuestión (el 90% de las veces, nada les gusta y de ahí la imagen de que el crítico es un viejo enojón, caduco y arcaico a quien el tiempo y el cine ya han rebasado, sumado a que salvo algunas contadas excepciones, un crítico digno de este título, no tiene menos de 40 o 50 años).

Así (sobre)vive la crítica en México. Un oficio en dificultades, que perdura por la labor de unos pocos, entusiasmados y comprometidos a continuar una parte tan importante de la industria cinematográfica. Los herederos de la crítica de Cahiers du Cinema, los alumnos a distancia de Bordwell y voraces consumidores de post-teorías fílmicas en México seguirán con su batalla por lograr que un día, el oficio de la crítica tenga el reconocimiento y espacio que hay en los países desarrollados culturalmente, es un largo camino, pero bien vale la pena andarlo. Mientras tanto, vayamos al cine.

 

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